La meteorología ha dejado lluvias torrenciales y granizadas en pocos minutos en diversas localidades de las comarcas del Ebro. Los términos de Vilalba dels Arcs y Batea han sido de los más afectados por la tormenta. La situación genera inquietud en plena campaña de la vendimia, ya que los viticultores temen por posibles daños en las viñas.
El Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) ha elevado el nivel de alerta en las Terres de l'Ebre. La Ribera d'Ebre se encuentra bajo un aviso rojo, mientras que la Terra Alta y el Baix Ebre tienen activado un aviso naranja. El SMC ha advertido de un episodio de tiempo violento entre las 14:50 y las 16:50 horas, con peligro máximo (6 sobre 6).
Las previsiones incluían la posibilidad de granizadas con piedras de más de dos centímetros, rachas de viento superiores a los 90 km/h, reventones e incluso posibles tornados o mangas. Los chubascos, localmente intensos, podrían ir asociados a estos fenómenos extremos. En la Ribera d'Ebre, se han registrado caídas de granizo de hasta cinco centímetros en localidades como Móra d'Ebre.




