Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana en el marco de un control de velocidad intensificado con motivo del Gran Premio de Alcanyís de motociclismo. Los conductores fueron interceptados en dos momentos diferentes en el mismo punto kilométrico de la carretera N-420.
La tarde del 28 de agosto, un turismo con matrícula andorrana fue detectado circulando a 180 km/h. Dos días después, el 30 de agosto, una motocicleta fue interceptada en el mismo lugar a 201 km/h.
A consecuencia de estos excesos de velocidad, los Mossos d’Esquadra instruyeron diligencias penales contra los dos conductores por un presunto delito contra la seguridad vial. Estos controles formaban parte de un operativo más amplio diseñado para garantizar la seguridad de los aficionados que se desplazaban hacia el circuito.




