La jornada comenzó con un desayuno popular gratuito, organizado como agradecimiento a los 240 socios de la asociación Amics i Amigues del Parc del Reguer, una cifra notable para un municipio como Tornabous.
Posteriormente, se ofreció una charla didáctica sobre aves rapaces, a cargo de un guarda de Mas de Melons, que permitió a los asistentes conocer especies como el halcón peregrino y el búho real. Paralelamente, el parque acogió una amplia gama de actividades, incluyendo juegos infantiles, pintacaras, un vermut popular, un almuerzo de picnic y un concierto.
El espacio natural también mostró diversas mejoras. La zona de picnic ha sido renovada con la retirada de chopos en mal estado y la plantación de moreras. Además, la asociación tiene previsto instalar un sistema de riego por goteo para asegurar el buen crecimiento de los nuevos árboles.
El Aplec del Reguer sirve para destacar la evolución de este parque, que inició su recuperación en 2010 y recibió un impulso significativo durante la pandemia gracias a la implicación altruista de un grupo de voluntarios. Actualmente, el espacio cuenta con una vía verde de más de dos kilómetros, zona de picnic, parque infantil, mesas de ping-pong, un aseo y elementos educativos.




