Un grupo de miembros del CIM (Centre Excursionista) de Bellpuig participó el pasado fin de semana en el 50º Congreso de la Flama del Canigó, celebrado en Arenys de Mar. Este encuentro anual reúne a entidades, voluntarios y ciudadanos comprometidos con la lengua, la cultura y las tradiciones de los Països Catalans.
La edición de este año ha tenido un significado especial, ya que Arenys de Mar conmemora diversas efemérides relacionadas con la Flama, consolidándose como punto de reencuentro de este movimiento cultural y popular que simboliza la continuidad y la unidad del pueblo catalán.
La presencia de Bellpuig en este congreso subraya su papel pionero en la difusión de la Flama del Canigó en les Terres de Ponent. La tradición se inició en la villa en 1974, cuando un grupo de jóvenes llamado “La Fontana” decidió llevarla al municipio, contactando con el colectivo TIC de Barcelona en pleno franquismo.
Fruto de este esfuerzo, la Flama del Canigó llegó por primera vez a Bellpuig y a les Terres de Ponent en 1975. En aquel momento, la Flama viajaba en avioneta desde Perpiñán hasta Reus, desde donde el grupo de Bellpuig la trasladaba a la villa, convirtiéndola en un referente para la tradición en el oeste del territorio catalán.
La participación de los miembros del CIM en este 50º congreso simboliza el reconocimiento y la continuidad de este legado histórico, reafirmando el compromiso de Bellpuig con la defensa y promoción de la cultura popular catalana. El congreso también ha servido para intercambiar experiencias y reforzar los lazos entre los diferentes municipios participantes.




