Los entornos de protección de los Bienes Culturales de Interés Nacional son áreas que garantizan el amparo jurídico de monumentos para evitar intervenciones que puedan afectar sus valores intrínsecos. En el caso de la catedral de Santa María, esta delimitación pretende evitar alteraciones en su ámbito inmediato, preservando su contemplación y el estudio del monumento histórico.
La medida busca velar por una correcta visualización del conjunto y por la integración armónica de futuras edificaciones, instalaciones o usos. El área decretada por el Govern abarca sectores del centro histórico como la Plaça dels Oms, el Parc del Cadí, la Plaça del Deganat y el Pati del Palau, así como inmuebles adyacentes y tramos de las calles Major, Capdevila y dels Canonges.
Con esta delimitación, el conjunto catedralicio completa su normativa como Bien Cultural de Interés Nacional. Esta acción lo hace compatible con los requerimientos de la UNESCO para monumentos con perspectiva de inclusión en la lista del Patrimonio Mundial. La catedral de Santa María y su conjunto se preparan así para la próxima visita de los auditores de la UNESCO, un paso crucial en el proceso de inscripción de la candidatura transnacional de los testimonios materiales de la construcción del Principado de Andorra.




