Esta iniciativa, anunciada por la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, tiene como objetivo descongestionar un total de 94 rutas en toda Catalunya. Tras la aprobación de la dotación económica, la Generalitat se reunirá con los municipios afectados para concretar las acciones de urgencia que se implementarán en cada trayecto, con previsiones de que las mejoras se hagan efectivas en un plazo de cuatro a seis meses.
“"Los autobuses interurbanos son una pieza fundamental del mapa de movilidad del país."
La consejera ha subrayado la importancia de este medio de transporte, que ha absorbido el incremento de usuarios a raíz de la crisis ferroviaria iniciada en enero. Desde 2019, el número de pasajeros ha aumentado en 20 millones de viajes, evidenciando la relevancia actual del servicio. El plan pondrá énfasis en las líneas con mayor saturación, donde los usuarios a menudo viajan de pie o se quedan a la espera del siguiente vehículo.
Además, se priorizarán los servicios que dan acceso a centros educativos, sociales o sanitarios, ya que se han registrado incrementos de demanda de entre el 10% y el 30%, especialmente en los corredores donde los usuarios de Rodalies han optado por el bus. El pleno de Terrassa ya aprobó en marzo un acuerdo para pedir soluciones urgentes para la línea exprés e2.2, que conecta con la Zona Universitaria de Barcelona. Esta ruta registró 113.179 viajeros en 2025, un 14,8% más que el año anterior, generando quejas por la saturación.
El transporte de viajeros por carretera ha experimentado un crecimiento continuado de la demanda en los últimos años, alcanzando un máximo histórico de 90 millones de viajes anuales en 2025, un 10% más que el año anterior. Esta tendencia al alza se mantiene en los primeros meses de 2026, motivo por el cual se prevén mejoras en las cuatro demarcaciones. En el Vallès Occidental, las actuaciones también incluirán líneas como Cerdanyola - Sant Cugat - Rubí, Barcelona - Sant Cugat o Barcelona - UAB.




