El guardameta Diego Fuoli ha reconocido que lo que en un principio consideró una "gracieta sin maldad" se ha convertido en un incidente de grandes dimensiones. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el portero ha ofrecido sus disculpas a todo aquel que se haya podido sentir ofendido.
Durante la celebración del ascenso del CE Sabadell a la categoría de plata, Fuoli tomó el micrófono en el balcón del Ayuntamiento de Sabadell e invitó al público a completar una frase dirigida al presidente del Gobierno. Parte de los asistentes remató el cántico con un insulto.
El episodio tuvo lugar al día siguiente de que el club certificara su regreso a Segunda División tras ganar la eliminatoria de promoción contra el Zamora. La plantilla fue recibida por la alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés, y varios concejales antes de dirigirse a la afición.
“"Me dirijo a todo aquel que se pudiera sentir ofendido por lo que sucedió ayer en la celebración del ascenso para ofrecer mis disculpas. Fruto de la euforia del momento y de lo vivido estos últimos días me dejé llevar de más."
El portero, de 28 años, ha extendido sus disculpas al club y a sus compañeros por haber "empañado con esta tontería la celebración de una temporada histórica". El incidente ha generado reacciones políticas, como la del ministro de Transportes, Óscar Puente.




