Tras un ejercicio 2025 donde las multas cayeron un 16,7% respecto al año anterior, situándose en 722 expedientes, la situación ha variado este año. Hasta el 27 de junio de 2026, los agentes han tramitado 559 denuncias, una cifra que representa el 77% del total registrado durante todo el año pasado. Según el consistorio, este aumento responde a una campaña intensiva de civismo.
Las infracciones más habituales siguen siendo la circulación de más de una persona sobre el mismo vehículo, el tránsito por aceras o zonas peatonales y el uso de dispositivos móviles o auriculares mientras se conduce. Las sanciones por consumo de alcohol o drogas se mantienen como casos minoritarios dentro del balance policial.
Geográficamente, la carretera de Barcelona se mantiene como el espacio con más incidencias, seguida por la carretera de Terrassa y la Rambla. Otros puntos con vigilancia destacada incluyen la avenida de Francesc Macià, la avenida de Barberà, el paseo de Espronceda, la ronda de Ponent, el paseo del Comercio y la Vía Massagué.
En el ámbito de la seguridad vial, los datos muestran una evolución favorable. Los accidentes que involucran patinetes eléctricos disminuyeron un 12,3% en 2025. En los últimos tres años, la media se ha situado en 114,7 siniestros anuales, hecho que supone que casi uno de cada diez accidentes de tráfico en la ciudad implica un vehículo de esta tipología.




