La investigación, iniciada el año pasado en Sant Adrià de Besòs, ha culminado con la detención de cuatro personas. Los agentes interceptaron un taxi en Sabadell que transportaba cerca de 30 kilos de hachís, utilizando el vehículo como método para pasar desapercibidos en los desplazamientos.
Durante los registros realizados en varios inmuebles, incluyendo un trastero y una nave industrial, se han intervenido más de 300 kilos de hachís, un revólver con munición, 138.000 euros en efectivo y ocho vehículos de alta gama. La organización contaba con una estructura jerarquizada y medidas de seguridad para evitar la acción policial.




