La intervención, llevada a cabo por la ADF La Serralada, tenía como objetivo recuperar este terreno para uso ciudadano y garantizar la seguridad, ya que se encuentra en una zona inundable cercana al río Ripoll. La acumulación de materiales generaba una degradación del entorno natural.
Se han retirado aproximadamente 90 bañeras de residuos, principalmente plásticos, bidones, toldos y elementos de construcción. Esta actuación ha permitido dignificar el terreno, que próximamente será reforestado con arbolado. Además, la retirada de materiales ha facilitado la revisión de las tuberías de gas por parte de la compañía correspondiente, una tarea imposible con el espacio ocupado anteriormente.
El alcalde, Bartolo Egea, y el presidente del Área Social, Rafa Ruiz, visitaron la zona este martes, 11 de agosto. Egea destacó la importancia de la actuación para recuperar un espacio verde muy degradado para el municipio.




