Los sindicatos policiales SPL-CME y SIP-FEPOL de la Policía Municipal de Terrassa han anunciado que llevarán a cabo diversas acciones de protesta durante las próximas semanas, ante la negativa del Ayuntamiento de aceptar sus propuestas. Una de las convocatorias más polémicas tendrá lugar el domingo de Festa Major, durante el tradicional Ball de Plaça, donde los agentes están llamados a utilizar bocinas, botes de humo y tracas para convertir el evento en unas "fallas valencianas", según han manifestado.
Este llamamiento a la protesta ha generado una fuerte polémica en la ciudad. Un artículo de opinión publicado por un concejal de ERC en Terrassa ha recriminado a los sindicatos la elección de un día tan señalado para la ciudad para boicotearlo, considerándolo un "contrasentido" y una acción que podría favorecer a formaciones como VOX. Desde SIP-FEPOL han replicado, afirmando que su protesta no está relacionada con ningún partido político y considerando el artículo una "falta de respeto".
Los colectivos culturales, principalmente afectados por la posible protesta, han expresado su absoluto "rechazo a cualquier acción o discurso que pueda poner en riesgo el desarrollo normal de los actos culturales y festivos". El Esbart Egarenc y el Centre Cultural El Social han denunciado que "determinadas acciones y mensajes públicos, incluyendo la difusión de imágenes con contenido intimidatorio, generan un clima de tensión innecesario". A pesar de defender el derecho a expresar reivindicaciones, hacen un llamamiento a la responsabilidad para preservar el carácter "festivo, inclusivo y respetuoso" de la Festa Major.
La Coordinadora de Grups de Cultura Popular se ha mostrado "indignada" ante la perspectiva del boicot, argumentando que "para defender sus derechos no pueden pisotear los de otros colectivos y buscar confrontación gratuita". Consideran que existe una "intencionalidad política" para boicotear un acto "tan importante para la ciudadanía donde hay muchas familias con niños esperando este día".




