El Consistorio considera que la propuesta actual del PLATER, impulsado por el Instituto Catalán de Energía (ICAEN), no incorpora suficiente conocimiento a nivel local y contiene errores en la zonificación prevista para el municipio. El objetivo del plan es determinar los terrenos aptos para la implantación de energías renovables para avanzar hacia la descarbonización y la neutralidad climática.
Actualmente, Rubí es la quinta ciudad de Cataluña en potencia fotovoltaica de autoconsumo instalada (22,40 MW) y en número de instalaciones (1.559). Sin embargo, el PLATER prevé que para el 2050 se instalen hasta 130 MW, con un 70% sobre cubiertas de edificios y naves industriales, un 9% sobre carreteras e infraestructuras, y el 21% restante en suelos no artificializados.
El Ayuntamiento reclama reiniciar la propuesta con la participación de los municipios desde el principio y con capacidad de incidencia real, criticando un proceso de consulta previa demasiado corto y una disponibilidad tardía de la información.
Según el Consistorio, este planteamiento podría favorecer grandes instalaciones promovidas por grandes empresas en detrimento de un modelo descentralizado y vinculado a las comunidades energéticas, desvirtuando el principio de interés público.
Una de las principales demandas es la incorporación adecuada de la información municipal, como la "Modificación del Plan General de Ordenación para la regulación de los usos de producción de energía eléctrica renovable y de almacenamiento en baterías", que busca compatibilizar la transición energética con la preservación ambiental, paisajística, agrícola y patrimonial. Esta modificación establece, por ejemplo, que las baterías no puedan ocupar suelo no urbanizable.
Las alegaciones también consideran las nuevas determinaciones urbanísticas del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM), aprobado inicialmente en junio. El Consistorio cuestiona el cálculo del potencial fotovoltaico asignado a Rubí, que el PLATER estima en 91,7 MW sobre edificios, mientras que un estudio municipal lo sitúa en 248 MW.
Por ello, se reclama revisar el dimensionamiento de las necesidades energéticas y justificar mejor la asignación territorial del potencial fotovoltaico y el reparto entre cubiertas, espacios artificializados y suelos no artificializados.
El Ayuntamiento defiende que la transición energética debe priorizar superficies construidas o transformadas, y que el PLATER debe establecer mecanismos para que las instalaciones en cubiertas y suelos artificializados se desarrollen antes que las que ocupan suelos no urbanizados, evitando criterios meramente económicos.
También se pide una mejor protección de espacios de valor paisajístico, identitario y ambiental, denunciando que no se puedan considerar aptos para grandes plantas fotovoltaicas espacios como el corredor biológico de la Serra d'Oleguera i Can Riquer, o zonas como Can Xercavins o Can Ramoneda.
Se reclama corregir la zonificación para excluir áreas protegidas como zonas afectadas por cursos fluviales, espacios inundables, elementos del patrimonio arquitectónico, arqueológico y natural, construcciones protegidas en suelo no urbanizable, la red de caminos y bosques de ribera.
Finalmente, el Consistorio propone que los proyectos en suelo no urbanizado incorporen medidas compensatorias para los municipios afectados, como la cesión de una parte de la energía a entidades públicas o comunidades energéticas, o una tasa municipal para financiar actuaciones sobre cubiertas.
Se pide también definir cómo se computará la potencia de instalaciones que ocupan territorio de varios municipios y modificar el mecanismo de contención cuando se alcanzan objetivos antes de tiempo.
En conjunto, las alegaciones reclaman un nuevo PLATER que tenga en consideración las propuestas de Rubí, garantizando un despliegue territorial equilibrado y protegiendo los valores ambientales, agrícolas, paisajísticos y patrimoniales del territorio.




