La temporada de baño en Sabadell ha comenzado oficialmente. La primera instalación en recibir usuarios fue La Bassa de Sant Oleguer el pasado 5 de junio, mientras que el resto de equipamientos municipales siguieron el mismo camino el viernes 12 de junio. El objetivo es ofrecer un servicio de calidad para todos los ciudadanos durante los meses de más calor.
El verano pasado, las piscinas de la ciudad registraron una afluencia de casi 300.000 personas, consolidándose como un punto de encuentro esencial para el ocio local. Los usuarios habituales destacan la importancia de mantener las normas de convivencia e higiene, como evitar el acceso al agua con ropa de calle, para garantizar el buen estado de las instalaciones.
“"La Bassa tiene de todo, es buena opción y yo siempre vengo preparado con la gorra y mucha protección solar."
Por otro lado, los bañistas valoran positivamente las mejoras realizadas en la atención al público y la creación de nuevas zonas de pícnic. A pesar de la satisfacción general, algunos usuarios han sugerido pequeñas intervenciones de mantenimiento, como la revisión de algunos toboganes o la mejora en la limpieza de los servicios, para optimizar la experiencia en equipamientos como Olímpia.




