El parque de les Morisques fue el escenario de una tarde de circo y espectáculos familiares. La obra 'El que m’ha quedat de teatre', de la compañía Antipasti, destacó por los malabares y el humor de sus intérpretes. También se ofreció un taller de yoga en familia.
En la Sala Muriel Casals, el Quarteto Extravagante interpretó clásicos de la música italiana, con un repertorio festivo que incluyó temas de Renato Carosone.
La Patronal acogió los conciertos de corales, con la Societat Coral Il·lustració Artística, que celebra su 125 aniversario, y la BQB, que presentó piezas de góspel y temas actuales.
La rambla de Lluís Companys acogió el primer 'Inesperat' de la temporada, una iniciativa de la Escola Municipal de Música Can Barra, donde artistas y músicos pudieron mostrar sus creaciones.
Por la noche, la plaza d’Anselm Clavé se llenó para disfrutar del espectáculo 'La niña bonita' del cómico Peyu, que generó risas y buen ambiente.
La jornada concluyó con el concierto de Ruc’n’Roll, que ofreció versiones de clásicos del rock catalán de los años noventa, poniendo punto final a una celebración marcada por la música y la participación.




