Las hermanas Mireia y Núria Llonch, actuales propietarias, han anunciado el cese de la actividad, motivado por su jubilación. El establecimiento, que ha sido un punto de referencia para muchos clientes, espera despedirse sin tristeza, sino recordando los buenos momentos vividos durante estas décadas.
La historia de Perfumería Marfil se remonta al 1 de diciembre de 1941, cuando el químico Miquel Massanés abrió las puertas en la misma calle. Inicialmente, su intención era crear una fábrica de perfumería y cosmética, pero las dificultades para obtener permisos industriales tras la Guerra Civil le llevaron a abrir una tienda.
El establecimiento comenzó vendiendo colonias a granel, fabricadas por el propio Massanés, incluyendo la exitosa colonia Marfil. También se podían encontrar jabones, pasta de dientes y productos como los masajes Floïd. Posteriormente, el negocio pasó a manos de su hija, Anna Maria, y finalmente a sus nietas, Mireia y Núria, quienes han continuado la tradición familiar.
Durante su trayectoria, el negocio familiar se ha adaptado a las nuevas necesidades, llegando a abrir hasta cuatro establecimientos en Terrassa en diferentes épocas: una segunda tienda en el Raval de Montserrat en los años ochenta, una tercera en la calle Gutenberg, y una cuarta en el Portal de Sant Roc a finales de los noventa.




