El encuentro fortuito entre Casals y Closa, facilitado por el redactor de este diario durante la fiesta Gent de Terrassa, derivó rápidamente en una conversación apasionada sobre la ciudad y su vibrante escena cultural. Con medio siglo de diferencia, ambas comparten un profundo amor por Terrassa y un compromiso para mantenerla viva.
Maria Teresa Casals, con una larga trayectoria vinculada al mundo cultural y ahora activa como actriz amateur, reivindica el papel de las personas mayores en la sociedad. "Somos mayores, pero no inútiles. No somos una carga. Tenemos experiencia y conocimientos en la universidad de la vida. Y debemos hacer trabajar la cabeza", declara con contundencia, recordando su lucha personal tras superar tres cánceres.
Por su parte, Ariadna Closa, corresponsable de La Frikassa, una asociación dedicada a divulgar la cultura "friki", asiente a la visión de Casals. "En el capitalismo tardío molesta aquello que no es productivo", comenta. Closa expresa su respeto por las generaciones anteriores que han abierto camino y afirma que su objetivo es "recoger el testigo y continuar picando piedra".
Ambas coinciden en la importancia de sumar esfuerzos para mantener la vitalidad cultural de Terrassa. "Lo importante es sumar, mantener la vida cultural y demostrar que en Terrassa pasan muchas cosas y que no hace falta marcharse de aquí", concluye Closa, poniendo de manifiesto el espíritu colaborativo que impulsa la ciudad.




