La comarca del Vallès Occidental presenta una realidad demográfica marcada por la concentración poblacional en un territorio limitado. Datos recientes del Idescat, basados en una malla de celdas de 1 kilómetro cuadrado, describen el paisaje urbano-rural del territorio según el tamaño poblacional, la densidad y la contigüidad.
Según este estudio, un 81,1% de la población del Vallès Occidental vive en centros urbanos o agrupaciones de alta densidad (más de 1.500 habitantes/km² y agregación mínima de 50.000 residentes). Solo el Barcelonès (99,57%) supera esta cifra en Catalunya. El Gironès (72,02%) completa el podio. En la comarca, un 17,2% vive en aglomeraciones urbanas de densidad moderada (mínimo 300 hab./km² y 5.000 residentes agregados), mientras que solo el 1,70% reside en zonas rurales de baja densidad (menos de 300 hab./km²).
Los datos dibujan una clara división dentro de la comarca. Municipios cercanos al Barcelonès, como Sabadell (97,87%) y Terrassa (92,93%), junto con Barberà (99,97%), Ripollet (97,07%), Montcada i Reixac (94,16%), Sant Cugat (92,72%) y Cerdanyola (91,44%), muestran una alta densidad. Badia (100%) es un caso excepcional de alta concentración. En cambio, municipios más al este, como Castellar (94,49%), Sentmenat (91,45%), Polinyà (93,42%), Palau-solità i Plegamans (94,78%) y Santa Perpètua de Mogoda (99,38%), presentan una mayor proporción de aglomeraciones urbanas con menor concentración. Sant Llorenç Savall y Gallifa destacan con un 100% de residentes en celdas rurales.
A nivel de Catalunya, el 61,4% de la población vive en centros urbanos (1,38% del territorio), el 28,2% en aglomeraciones urbanas y el 10,5% en celdas rurales (22,85% del territorio). La densidad media catalana es de 253 habitantes/km², muy inferior a la del Vallès Occidental (alrededor de 1.664 habitantes/km²). La distribución es desigual: el 50,6% de la población vive en celdas de más de 10.000 habitantes/km², que solo ocupan el 0,57% del territorio.




