La jornada ha estado marcada por unas temperaturas elevadas que han condicionado la espera de los aficionados. Los puntos de sombra se han convertido en los espacios más solicitados por el público, mientras que las zonas expuestas al sol han quedado vacías durante las horas previas a la llegada del pelotón.
El ambiente festivo ha reunido a ciudadanos de todas las edades, incluyendo grupos de casales de verano y familias que no han querido perderse la oportunidad de presenciar el evento. La presencia de voluntarios ha sido clave para gestionar el flujo de personas y garantizar el buen funcionamiento de la logística en una mañana marcada por el calor intenso.
El momento de máxima expectación se ha producido con el paso del coche oficial y la posterior llegada de los ciclistas. Aunque el paso del grupo ha sido breve, los asistentes han celebrado con aplausos y fotografías el paso de los líderes de la carrera por la capital del Vallès Oriental.




