El fuego, que se inició el sábado por la noche en la localidad de Trevillac, ha quemado ya más de 1.500 hectáreas. Las autoridades han confirmado que el siniestro ha dejado heridas de gravedad a un bombero y a un civil.
La situación ha tenido consecuencias directas en el evento deportivo. La etapa del Tour de Francia que debía partir de Granollers se ha visto afectada por las medidas de seguridad, suprimiendo la presencia de público y la caravana publicitaria.
Durante este domingo, un dispositivo formado por 750 bomberos y una decena de medios aéreos trabaja para intentar controlar el avance de las llamas en una zona donde las autoridades francesas han calificado la situación de muy complicada.




