Esta intervención, que ya había recibido una aprobación inicial en febrero de 2026, ha requerido la validación de diversos informes sectoriales. Entre estos, destacan las autorizaciones relacionadas con el ámbito ferroviario, debido a la proximidad del pabellón a la infraestructura, y un informe favorable en materia de patrimonio, ya que la zona se encuentra afectada por un yacimiento arqueológico catalogado como bien de interés local.
Una de las mejoras más significativas será la instalación de una nueva grada desmontable con capacidad para 206 espectadores, ubicada en la fachada noroeste del pabellón. Esta adición no solo mejorará la visibilidad para el público durante las competiciones, sino que también implicará la sustitución de la valla de hockey patines actual por un sistema homologado, más seguro y resistente. Como consecuencia, la pista deportiva se reducirá ligeramente, pasando a medir 40 metros de largo por 20 metros de ancho.
El proyecto también contempla el derribo de la cubierta curva de policarbonato y del cerramiento exterior para permitir la ampliación del equipamiento con una nueva zona de calentamiento y un vestíbulo de acceso renovado. Además, se incluirán diversas mejoras técnicas y de seguridad, como el cambio de pendiente de la cubierta de los vestuarios, la instalación de un nuevo canal exterior y el desplazamiento de la red de gas natural, actualmente en el interior del pabellón.
Finalmente, se renovarán las redes de protección y se reforzará la seguridad con sistemas de protección antilesión en los pilares, beneficiando tanto a los deportistas como a los asistentes. En cuanto a las instalaciones interiores, se actualizará la instalación eléctrica para dar servicio a un nuevo marcador electrónico y a la mesa de control, se ampliará la red de baja tensión y se dejará preparada la preinstalación de nuevos sistemas de sonido y ventilación.




