Según datos del Institut d'Estadística de Catalunya (Idescat), el saldo migratorio interno, que incluye los desplazamientos con otros municipios catalanes y el resto del Estado, se ha situado en 331 personas. Este incremento se enmarca en un contexto de mayor movilidad residencial en Catalunya, donde los cambios de domicilio continúan aumentando año tras año.
La capital comarcal, Valls, se mantiene como el principal polo de atracción, concentrando el volumen más alto de ganancia migratoria interna con 125 personas. Sin embargo, su saldo migratorio interno total es de 112 personas, lo que también evidencia movimientos hacia municipios cercanos.
Esta tendencia de crecimiento no se limita a Valls. Localidades como Cabra del Camp, con un saldo positivo de 64 personas, y Vallmoll, con 46, también contribuyen significativamente. Otros municipios como Montferri (+27), Alcover (+27) y Vila-rodona (+19) refuerzan el saldo global de la comarca.
Esta distribución más amplia de la población dentro del Alt Camp sugiere una desconcentración del crecimiento, posiblemente influenciada por factores como el acceso a vivienda más asequible o la búsqueda de entornos más tranquilos.
A pesar del balance general positivo, algunos municipios han experimentado pérdidas. El Pla de Santa Maria registra un saldo migratorio interno negativo de −40 personas, siendo el más afectado. Otras localidades con valores negativos incluyen el Rourell (−9), la Riba (−8), Bràfim (−4) y Mont-ral (−4). Estas pérdidas podrían estar ligadas a la falta de oferta residencial o servicios.
A nivel de Catalunya, en 2024 se registraron 282.739 cambios de residencia entre municipios, un 3% más que el año anterior. El país alcanzó un saldo migratorio total de 122.593 personas, el segundo más alto de los últimos 17 años, con un saldo positivo con el extranjero y negativo con el resto del Estado.




