Los datos facilitados por Endesa revelan una media de unos 2,5 fraudes por semana en la comarca. Este fenómeno se concentra especialmente en municipios como Valls, Cabra del Camp, Querol, la Masó, Alcover y Aiguamúrcia.
Valls se erige como el principal foco, con 63 expedientes y 1.527.696 kWh defraudados, más de un tercio del total comarcal. Este volumen representa un incremento muy significativo respecto a 2024, cuando se registraron 36 expedientes y 606.767 kWh. Una parte considerable de este fraude en Valls está vinculada a plantaciones de marihuana; solo cuatro expedientes concentran casi 776.000 kWh, superando la mitad de la energía defraudada en el municipio.
Otros municipios con incidencias relevantes son Cabra del Camp (6 expedientes, 575.492 kWh), Querol (6 expedientes, 477.923 kWh) y la Masó (3 expedientes, con un caso destacado relacionado con marihuana). En Alcover y Aiguamúrcia, el fraude es relevante a pesar de no estar vinculado a plantaciones, con 12 y 9 expedientes respectivamente.
Las cifras evidencian un crecimiento no solo en el número de casos, sino también en el volumen de energía defraudada. Si en 2022 se registraron 1,6 millones de kWh, la cifra ha ido aumentando hasta los 4,5 millones de 2025. Esto sugiere una tendencia hacia fraudes de mayor envergadura, concentrados en grandes consumidores como plantaciones de marihuana o actividades industriales y comerciales.




