Alrededor de 150 personas se han manifestado desde la plaza Imperial Tarraco hasta el barrio de Torreforta, en Tarragona, coincidiendo con una reunión entre la dirección y el comité de empresa. La protesta busca presionar para que la multinacional acepte alguna de las cuatro ofertas de compra existentes y mantenga la actividad industrial en la zona.
“"Quieren eliminar la competencia, crear demanda y subir los precios."
El plan de la compañía contempla iniciar el desmantelamiento el 19 de marzo, lo que supondría el despido progresivo de 174 trabajadores. Los sindicatos denuncian que la empresa rechaza vender las plantas para evitar competidores, a pesar del interés de grupos como Cristian Lay, propietario de IQOXE.




