El encuentro tuvo lugar en un restaurante fundado en el año 1992, conocido por su producción anual de aproximadamente 20.000 botellas de cava y 9.000 de vino, destinadas mayoritariamente al consumo interno. El chef, con ocho años de experiencia en el establecimiento y una trayectoria previa en otros reconocidos restaurantes de la zona, fue el encargado de diseñar la propuesta gastronómica.
El menú comenzó con una selección de entrantes que combinaban sabores tradicionales e innovadores, incluyendo escarola con romesco, bacalao desmigado, croquetas de butifarra negra con manzana, y carpaccio de manitas de cerdo y pulpo. La fusión de mar y montaña culminó con longaniza y chipirones al pesto.
Como plato principal, se sirvió un lomo de bacalao con gratinado de cremoso de calçot y chips de alcachofa. El toque dulce lo puso una torrija de Santa Teresa, elaborada por la responsable de la brasa del restaurante, quien estuvo acompañada por un miembro de su equipo.
“"Para nosotros ha sido un orgullo recibir la visita de la AGT y poder dar a conocer tanto la bodega como el restaurante. Les estamos muy agradecidos."
El maridaje incluyó los vinos Burnat Blanc 2024 y Burnat Negre 2024, con Denominación de Origen Tarragona, y el cava Magrinyà Calaf Brut Nature Reserva, con Denominación de Origen Cava. Un enólogo formado en la Universidad Rovira i Virgili fue el encargado de presentar estos productos.
La propietaria del restaurante recibió un diploma de manos de la presidenta de la AGT y del presidente de honor de la entidad, en reconocimiento a su labor. La próxima cita de la academia será el 7 de mayo en el Castell de Vilafortuny, en Cambrils, donde se entregarán los premios de la gala del curso 2025-26.




