La Cámara de Comercio de Valls, organizadora de la 44ª edición de la fiesta, ha diversificado la programación para atraer nuevos perfiles a través de este plato típico de la cocina catalana. Entre las novedades destacan el festival Calçofest, celebrado en noviembre, y la nueva aplicación móvil Calçoapp, que concentra información sobre productores, restaurantes y puntos de venta de calçots cocidos en toda Cataluña.
“"Queremos todo tipo de gente, la calçotada es algo familiar, pero si lo rejuvenecemos un poco, mucho mejor."
Además de las 4.000 degustaciones y las demostraciones de cocción, la fiesta atrae a público internacional, como la turista polaca Joanna Lewandowska, que visitó Valls para ver el proceso tradicional. Los productores de la IGP Calçot de Valls también utilizan las redes sociales para conectar con las nuevas generaciones, aunque el relevo generacional sigue siendo un reto histórico para el sector agrícola.
El punto culminante fue el 40º Concurso de Comer Calçots, que llenó la plaza de l'Oli. El ganador de este año fue Xavier Currius, de Santa Eulàlia de Berga, quien logró comer 109 calçots, equivalentes a 3,97 kilos, en solo tres cuartos de hora. Esta era su segunda participación, y admitió que la ausencia del vencedor histórico fue un aliciente para su victoria.




