El proyecto, que se encuentra en fase de tramitación urbanística, contempla la ordenación de 230 hectáreas de terreno. Según las previsiones técnicas, la actuación incluye una parcela principal de 130 hectáreas destinada a actividades productivas, con una inversión global estimada en 60 millones de euros.
La aprobación inicial del Plan Director Urbanístico está programada para este mes de julio. El objetivo de la administración es facilitar la llegada de nuevas compañías y permitir la expansión de las empresas que ya operan en la zona, en un contexto de transformación tecnológica del tejido productivo catalán.
Además de la ampliación de suelo, el pacto suscrito entre el Gobierno, sindicatos y patronal pone el acento en la descarbonización. Se prevén ayudas específicas para la mitigación del cambio climático y el apoyo a la transición hacia modelos de producción más sostenibles, con una atención especial al sector químico.




