El estreno de la nueva Águila de Valls se celebró este lunes, día de la patrona, la Mare de Déu de la Candela. Esta figura se incorpora al séquito en sustitución del elemento anterior, que databa del año 1991.
La decisión clave ha sido la recuperación de la imagen de la figura barroca original, la cual fue destruida durante la Guerra Civil en el año 1936, un hecho que subraya la voluntad de restaurar el patrimonio histórico de la ciudad.
La obra, de titularidad municipal, ha sido realizada en el taller Santuari, tras un exhaustivo estudio histórico previo por parte de la comisión del Séquito Ceremonial de Valls. Se ha reproducido fielmente utilizando materiales de época, como un esqueleto de madera recubierto de tela de lino estocada y policromada al óleo.
A pesar del esfuerzo por la recuperación histórica, el cambio de Águila ha generado cierto malestar entre la ciudadanía. Para contextualizar la incorporación del nuevo elemento y facilitar su aceptación, se han organizado diversas actividades en los últimos días.




