La Mesa de Contratación ha aprobado la adjudicación de la segunda fase de restauración de la muralla de Valls, centrada en el ámbito del Hort del Rector. Esta intervención integral, que combina la conservación arquitectónica con la transformación urbana del entorno, supone un paso significativo en la recuperación del patrimonio histórico de la ciudad.
El nuevo tramo de obras se ubica entre las calles de la Muralla de Sant Antoni y del Mur, abarcando una superficie de más de 1.300 metros cuadrados con un desnivel considerable. La proximidad con la iglesia de Sant Joan realza el valor histórico y simbólico de esta zona, parte fundamental del casco antiguo de Valls.
Los trabajos se centrarán en la consolidación y restauración de la muralla medieval, respetando los materiales originales como la piedra y la tapia, y reforzando las estructuras para asegurar su conservación a largo plazo. Paralelamente, el proyecto incluye la urbanización del espacio con nuevos pavimentos accesibles, zonas verdes, mobiliario urbano y mejoras en el alumbrado público.
Un aspecto clave de la intervención será la integración de los restos arqueológicos que puedan surgir durante las obras. Estos vestigios serán documentados y conservados, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre la evolución histórica de la ciudad y preservando la traza original del sistema defensivo medieval.
La actuación ha sido adjudicada por un importe de 963.703,71 euros (IVA incluido) a una unión temporal de empresas, que deberá acreditar los requisitos técnicos antes del inicio de los trabajos. Esta iniciativa se enmarca en un proyecto más amplio, estructurado en tres fases, que prevé intervenir en diferentes tramos de la muralla de Valls.
Más allá de la restauración patrimonial, el consistorio busca transformar este espacio en un nuevo punto de encuentro para residentes y visitantes, integrándolo plenamente en la vida urbana. El objetivo es que la muralla se convierta en un espacio funcional, accesible y vivo, más allá de su valor histórico.
El proyecto también opta a financiación a través de programas como el 2% cultural, que apoya actuaciones de conservación del patrimonio. Esta línea de ayudas refuerza la voluntad de poner en valor el legado histórico de Valls y de promover su preservación con criterios de sostenibilidad y respeto por el territorio.




