La decisión empresarial, que llega un día después de que el Ayuntamiento de Montblanc aprobara una moción de apoyo a los afectados, supone el despido de casi un centenar de trabajadores en cada centro. Los comités de empresa han solicitado la suspensión de “cualquier decisión irrevocable” y el establecimiento de una moratoria para evitar el cierre.
“"Lo mejor sería que hubiera una empresa que comprara la planta para evitar que las familias no pierdan ingresos"
Comisiones Obreras (CCOO) fue una de las primeras entidades en rechazar el ERE propuesto, calificando la acción de «estrategia de especulación corporativa». La compañía International Paper justifica el cierre como parte de una «reorganización estratégica» en Europa para mejorar la eficiencia.
Las plantas afectadas son históricas en el tejido industrial del Camp de Tarragona: la de Valls daba continuidad a Cartonatges Trilla, activa desde hace 75 años, y la de Montblanc superaba el medio siglo de actividad. El cierre pone en peligro la viabilidad de decenas de proveedores y servicios auxiliares locales.




