El exilio de Pompeu Fabra y su inquebrantable fidelidad al catalán

Jordi Mir i Parache revela detalles inéditos del trayecto del maestro por el Empordà y su labor hasta su fallecimiento.

Una pila de libros antiguos y manuscritos sobre una mesa de madera, simbolizando la labor intelectual de un lingüista.
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Una pila de libros antiguos y manuscritos sobre una mesa de madera, simbolizando la labor intelectual de un lingüista.

El lingüista Jordi Mir i Parache ofreció una conferencia en la Fundació Privada Reddis sobre los últimos años de vida de Pompeu Fabra, desde su exilio en enero de 1939 hasta su deceso.

La charla, titulada Pompeu Fabra: de l’exili al decés, ofreció un recorrido detallado por la trayectoria del maestro, subrayando su fidelidad inalterable a la lengua catalana a pesar de la represión política y cultural. El ponente destacó momentos clave de la dimensión humana e intelectual de Fabra, como su rechazo a integrarse en la Real Academia Española y su salida forzada de Cataluña en enero de 1939.
Mir i Parache resaltó el trayecto de Fabra hacia Francia, con estancias documentadas en diversos lugares del Empordà y en el Mas Perxés de Agullana. Estas circunstancias, incluyendo la posibilidad de cruzar la frontera con pasaporte, fueron determinantes para alejarlo de los campos de concentración. Tras años de precariedad, el lingüista se estableció en Montpellier y, finalmente, en Prada de Conflent, en la Catalunya del Nord.

"Pompeu Fabra trabajó hasta el mismo día de su muerte."

Jordi Mir i Parache · Lingüista y ponente
Durante su estancia en Prada de Conflent, Fabra continuó con una intensa actividad intelectual y pedagógica hasta el final de sus días, en diciembre de 1948. La conferencia mostró documentos inéditos que ilustraban su labor, como el gesto simbólico de hacer testamento en catalán en Andorra, su producción manuscrita y la divulgación lingüística a través de las Converses filològiques y del curso de catalán por correspondencia.