La obra, que incluye fotografías de Martí Albesa, presenta catorce retratos-crónica de ganaderos de diversas zonas de Cataluña, mostrando las diferentes formas de entender la ganadería y el oficio de pastor. El libro busca reivindicar un modelo de agricultura que actualmente va a contracorriente de las tendencias dominantes.
“"La verdadera revuelta campesina no es ponerse una chapa ni una camiseta, ni es una revuelta de ir a cortar carreteras o de hacer mucho ruido, sino que es una revuelta del día a día."
El libro fue presentado el pasado 9 de mayo en la Feria de la Trashumancia de Mollet de Peralada y continuará su gira de presentaciones el 23 de mayo en Olot, en el Espai Cràter, y el 30 de mayo en Sant Andreu Salou, en el Local Social.
El autor de la obra subraya que el campo está vivo, y que el concepto de «esquella» (cencerro) simboliza la continuidad y la persistencia de un modelo de ganadería extensiva que, a pesar de estar en peligro, es fundamental mantener con vida. Esta visión contrasta con la idea de la «España vaciada», argumentando que más que lugares vacíos, hay «voces vacías» que han sido silenciadas por un modelo intensivo.
“"Más que una Cataluña vaciada hay unas voces vacías, las han querido vaciar a favor de este modelo de ganadería y agricultura intensivo que se lo come todo."
El libro también aborda la percepción de la palabra «campesino», defendiendo que es un oficio que merece el mismo respeto que cualquier otro, y critica la tendencia a romantizar la vida rural desde la ciudad, así como la falta de apoyo transversal de las administraciones hacia la pequeña agricultura.




