El artículo señala que la estrategia del Gobierno Trump, amplificada por los medios, busca saturar las noticias y desorientar la opinión pública. Esta táctica, conocida como "flood the zone", proyecta la sombra de su gorra "supremacista y militarista" en todo el mundo, facilitando su juego político.
Más allá de la influencia de Trump, el texto apunta al oligopolio digital, mayoritariamente en los EE. UU., y la cobertura que las instituciones han dado a las redes sociales, facilitando su expansión y, por extensión, la de la extrema derecha. Se critica que se hayan dado facilidades a estas redes y ahora se las culpe de los problemas sociales.
Lo inadmisible es que el tan celebrado modelo social europeo oculte que el 44,6% de su población no llega a fin de mes.
La combinación de la "gorra roja" y las redes sociales no puede ocultar el crecimiento de la extrema derecha, impulsado por la crisis económica y la "pobretariedad". Se destaca que el 44,6% de la población europea no llega a fin de mes, una cifra que pone en duda la solidez del modelo social del continente.
En España, a pesar de ser líder hoy en crecimiento económico de la UE, el 60% de la población depende de algún tipo de subsidio o prestación para sobrevivir. Además, el 50% de las personas que viven en alquiler están en proceso de exclusión social y el 65% de los menores de 30 años con trabajo son considerados pobres, generando una desafección política histórica.




