El nuevo sistema, encargado por la Generalitat y desarrollado por el Centre Internacional de Mètodes Numèrics a l'Enginyeria (CIMNE) de Lleida, utiliza datos como los consumos de agua y electricidad, el padrón municipal y información presencial de los consistorios para determinar si una vivienda se encuentra desocupada.
Según explicó el director general de Vivienda del Govern, Jordi Mas, en una entrevista a 3Cat, esta tecnología permitirá agilizar la identificación de inmuebles vacíos, sustituyendo las visitas presenciales que eran necesarias hasta ahora. Este marco normativo facilita que los ayuntamientos puedan usar los datos disponibles para conocer el estado de las viviendas de forma más rápida.
El objetivo principal del Govern es crear un mapa de prevalencia de viviendas vacías a partir del próximo año. Esta información será clave para que la Generalitat y los ayuntamientos puedan diseñar estrategias para movilizar este parque inmobiliario.
Mas destacó que la nueva información permitirá enfocar los esfuerzos en una estrategia de "incentivación" para movilizar las viviendas, en lugar de procedimientos sancionadores. El Govern apuesta por contactar con los propietarios para favorecer que los pisos vuelvan a estar disponibles para nuevos inquilinos, considerando que esta vía obtendrá mejores resultados que la penalización o la expropiación.




