El origen de este ajuste se halla en el Real Decreto 1039/2022, que modificó el reglamento del IRPF para reducir las retenciones mensuales en la nómina. Esta medida, que entró en vigor el 1 de enero de 2023, permitió a los trabajadores disponer de más efectivo mensual, pero genera una diferencia a regularizar ahora.
El resultado de la declaración podría suponer un pago de entre 400 y 900 euros para muchos afectados. El impacto es mayor para quienes perciben salarios cercanos a los 22.000 euros con cargas familiares, ya que sus retenciones fueron las que más bajaron durante el año.




