Auditoría en Pont de Molins: gastos irregulares en bicis, cochecitos y restaurantes

Una auditoría revela gastos no justificados por valor de miles de euros en restaurantes, vehículos y otros artículos municipales.

Imagen genérica de un ayuntamiento catalán con luz de tarde.
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Imagen genérica de un ayuntamiento catalán con luz de tarde.

Una auditoría independiente de las cuentas municipales de Pont de Molins entre 2012 y 2025 ha revelado gastos considerables sin justificar adecuadamente, incluyendo facturas de restaurantes, una bicicleta eléctrica y un cochecito de bebé.

Una auditoría independiente de las cuentas municipales de Pont de Molins entre 2012 y 2025 ha revelado gastos considerables sin justificar adecuadamente, incluyendo facturas de restaurantes, una bicicleta eléctrica y un cochecito de bebé. El informe, presentado por la actual alcaldesa, pone de manifiesto un volumen significativo de gasto sin justificación y procedimientos de contratación sin concurrencia competitiva.
Entre los gastos más destacados se encuentran una factura de 825 euros por un cochecito de bebé y la compra de una bicicleta eléctrica por 1.690 euros en 2020, sin que conste su destino final. Además, se han detectado gastos de restauración elevados, como una factura de 440 euros por cuatro menús degustación en el Festival de Peralada, supuestamente vinculada a un técnico de la Generalitat contratado para un proyecto de depuradora que, según la Agencia Catalana del Agua, no estaba previsto.
El PSC, partido con el que la actual alcaldesa se presentará a las próximas elecciones, ha denunciado "años de descontrol en el gasto público". Según los socialistas, el informe señala la contratación de un técnico por casi 100.000 euros entre 2012 y 2021 sin concurso público, así como numerosas facturas de restauración vinculadas a reuniones y comidas, incluyendo una de jubilación y otras posteriores a esta. El análisis de las tarjetas de crédito municipales revela gastos recurrentes en restaurantes, con una suma de 11.309,30 euros en un solo establecimiento, de los cuales 7.700 euros no estarían debidamente justificados como representación institucional.
La auditoría también pone el foco en el gasto de protocolo, que superó los 10.000 euros en 2020, y otros gastos como obsequios, reparaciones de vehículos, tintorería, ropa y calzado, peluquería y un elevado coste en combustible (9.298 euros) a pesar de disponer de un parque móvil limitado. El gobierno actual defiende una política de contención del gasto, con una reducción del endeudamiento y un remanente de tesorería positivo.
La presentación de la auditoría se ha adelantado debido a una moción de censura presentada por tres concejales de Junts y un concejal de ERC, que podría cambiar la alcaldía del municipio. La moción se votará el próximo 18 de junio.