La infraestructura, que ha contado con una inversión de 700.000 euros procedentes de los fondos Next Generation, se ubica en unos terrenos adquiridos por el consistorio que históricamente formaban parte de una gran zona lacustre. El sistema se abastece mediante una tubería conectada a la depuradora de Empuriabrava, garantizando así la sostenibilidad del recurso hídrico ante posibles episodios de sequía.
El proyecto prevé alcanzar una profundidad de entre 20 y 30 centímetros en las próximas semanas. Se espera que el espacio esté plenamente operativo en otoño, aunque la administración local tiene previsto organizar actividades durante la próxima fiesta mayor, que se celebrará en agosto.
Además de la función turística para dinamizar el núcleo histórico, la iniciativa tiene un marcado carácter medioambiental. El espacio, de unas 9 hectáreas, incluye equipamientos para la observación de aves y nidos para murciélagos, con la finalidad de fomentar la biodiversidad y facilitar el establecimiento de especies de anfibios y aves en la zona.




