Los trabajos se han centrado en un tramo de poco más de 1 kilómetro, entre el pasadizo del Toribi y el puente de Sant Pere, cubriendo una superficie de 7,7 hectáreas. El objetivo principal ha sido retirar la abundante vegetación que podría obstaculizar el paso del agua, así como eliminar árboles muertos y ramaje excesivo.
Se han extraído y anulado extensos cañaverales, arrancando su rizoma y triturándolo, y se han eliminado ejemplares de roble (robinias), una especie invasora, que habían crecido cerca del puente Nou, en la margen izquierda del río.
Estos trabajos, con un coste aproximado de 48.000 €, han sido impulsados por el Ayuntamiento de Castelló d'Empúries con el apoyo financiero y la supervisión de la Agència Catalana de l'Aigua.
En el futuro, se prevé realizar una actuación similar en el tramo del río Muga comprendido entre el puente de Sant Pere y el paso de los Griells.




