Los hechos ocurrieron durante un control de velocidad de los agentes de Tráfico de la Región de Girona. El radar captó al vehículo circulando a una velocidad muy superior a los 90 km/h permitidos en ese punto de la red viaria.
Tras detener al infractor, los agentes observaron signos evidentes de consumo de alcohol. La prueba de alcoholemia confirmó las sospechas con un resultado de 1,10 mg/l, lo que multiplica por cuatro el límite máximo permitido de 0,25 mg/l.
El conductor se enfrenta ahora a una denuncia penal por un delito contra la seguridad del tráfico y a una sanción administrativa por el exceso de velocidad. El caso será remitido al juzgado de instrucción de guardia de Figueres.




