La falta de mantenimiento en los alcorques de los árboles, invadidos por la maleza desde hace meses, ha transformado espacios públicos en zonas descuidadas. Esta situación se extiende a la calzada de varias calles, donde el asfalto presenta graves deficiencias.
Especialmente preocupante es el estado de la avenida Perpinyà, donde el deterioro de los adoquines representa un peligro para la seguridad vial. Asimismo, la acumulación de coches abandonados y desguazados en los alrededores agrava la sensación de inseguridad y suciedad.
“"Es lamentable ver cómo un espacio que debería ser un pulmón verde para la ciudad se ha convertido en un ejemplo de dejadez municipal."
Los residentes exigen una actuación inmediata por parte del Ayuntamiento de Figueres para frenar lo que consideran una imagen de decadencia urbana impropia de la ciudad.




