La edición de este año ha puesto énfasis en la conexión de los participantes con el municipio, promoviendo el conocimiento de su patrimonio cultural, las entidades locales y los espacios cotidianos. El objetivo principal ha sido que los niños descubrieran la riqueza de su entorno y se sintieran parte activa de la comunidad.
Durante las actividades, se ha proporcionado un entorno seguro y estimulante donde la diversión se ha combinado con el aprendizaje. Además de promover el juego y la convivencia, se han trabajado habilidades como la autonomía personal, el respeto, la cooperación y la inteligencia emocional.
El Ayuntamiento ha expresado su agradecimiento al equipo de monitores por su dedicación y profesionalidad, así como a las familias por la confianza depositada año tras año en este proyecto.
Con la clausura de esta edición, el Casal de Lleure se consolida como una propuesta educativa y de ocio relevante, contribuyendo a fortalecer los vínculos comunitarios entre los más jóvenes y la sociedad local.




