El equipo de Toni Sánchez mostró una notable capacidad de resistencia. Pese a que los locales se adelantaron pronto y llegaron al descanso con un 2-0 tras un gol desde el centro del campo, los gerundenses reaccionaron de forma fulgurante en el inicio de la segunda mitad.
Los goles de Sicka y Ferri en apenas unos segundos de diferencia igualaron un encuentro que pudo decantarse hacia cualquier lado en los minutos finales. Con este punto, el Figueres respira fuera del descenso antes de recibir al Mollet la próxima jornada.




