El Govern destina 127 millones a cuatro nuevas estaciones de mercancías

Las nuevas terminales estarán ubicadas en Lleida, el Ebro, el Penedès y el Empordà para potenciar el transporte ferroviario de mercancías.

Imagen genérica de una estación de mercancías en Catalunya.
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Imagen genérica de una estación de mercancías en Catalunya.

El Govern destinará casi 127 millones de euros hasta 2031 para construir cuatro nuevas estaciones ferroviarias de mercancías en Lleida, el Ebro, el Penedès y el Empordà (en el entorno de Vilamalla). El objetivo es aumentar el transporte de mercancías por ferrocarril en Catalunya.

La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, anunció este martes que la inversión responde a la «demanda real» de las empresas para disponer de servicios ferroviarios. El Ejecutivo pretende que el ferrocarril mueva el 10% de las mercancías en Catalunya antes de 2030.
La mayor inversión, 72 millones de euros, se destinará a la estación de Lleida, que se encuentra en una fase más avanzada del proyecto. La terminal del Penedès contará con 30 millones en la primera fase, mientras que las del Empordà-Vilamalla y el Ebro requerirán 16,2 millones y 7 millones respectivamente.
Estas nuevas infraestructuras se enmarcan en la estrategia catalana de terminales ferroviarias, que prevé una red de siete estaciones. Tres ya están operativas (Puerto de Barcelona, Puerto de Tarragona y La Llagosta), y se sumarán las cuatro proyectadas. También se contempla la estación de Portbou como terminal de apoyo.
Paneque destacó la necesidad de «más trenes» para mejorar la sostenibilidad medioambiental y la competitividad de la economía catalana, y señaló el potencial de la autopista ferroviaria para paliar el «déficit de conductores».
La planificación ha tenido en cuenta el futuro Eje Transversal Ferroviario. La demanda para las nuevas terminales proviene de sectores como el pienso, el cereal y el agroalimentario en Lleida; el sector vinícola, coches y autopista ferroviaria en el Penedès; carne, producto fresco y coches en el Empordà; y madera y agroalimentario en el Ebro.
El anuncio llega en un contexto de descenso del transporte de mercancías por tren en Catalunya, que supuso solo el 3% del total terrestre el año pasado, el nivel más bajo desde 2006. El volumen de toneladas-kilómetro se ha reducido casi a la mitad desde 2020.