El municipio de El Port de la Selva, en el Alt Empordà, afronta la temporada estival con una revitalizada oferta gastronómica. Tras meses de negociaciones y trámites, todos los bares y restaurantes afectados por la tragedia del pasado agosto, cuando falleció una pareja de empresarios locales que gestionaba una decena de establecimientos, han reabierto sus puertas.
Los locales, que arrastraban problemas económicos y bajaron la persiana de forma abrupta, dejando a un centenar de trabajadores sin empleo, representaban un 20% de la oferta hostelera del pueblo. Ahora, bajo la dirección de nuevos gestores y restauradores con trayectoria acreditada, los establecimientos presentan imágenes y propuestas renovadas, aportando singularidad y calidad.
La mayoría de estos negocios inauguraron por Semana Santa para consolidarse de cara al verano. Uno de los últimos en reabrir ha sido El Cafè de la Marina, un espacio emblemático que da nombre a una novela de Josep Maria de Sagarra. El nuevo responsable, Santiago Ferreiro, ha incorporado influencias de la cocina argentina a la esencia mediterránea del espacio, recibiendo una acogida muy positiva.
A pocos metros, L’Espina, ubicado en el local del antiguo Ca la Maria, ha reabierto con una estética minimalista y moderna. Sus propietarias, Cristina Perelló y su hija Anna Paltré, también responsables de L’Askata, ofrecen una propuesta más informal y asequible, con desayunos, brunchs, tapas y platos elaborados con producto fresco, evitando el producto congelado.
Otro de los locales recuperados es Can Rubies, un espacio histórico que ahora combina desayunos, servicio de mediodía y una oferta especializada en hamburguesas de carne de calidad para la noche. La propietaria, Sandra Costart, destaca la voluntad de llenar un vacío en el municipio con hamburguesas elaboradas con carnes de proximidad y productos marineros.
Otras novedades incluyen el nuevo chiringuito en la playa del Pas, con tapas y música, y la reconversión de la antigua Bàmbola en Blaus, especializada en tapas. Ca l’Herminda mantiene su carta tradicional de arroces y pescados.
El Ayuntamiento de El Port de la Selva valora positivamente la situación, celebrando que muchos de los nuevos responsables sean profesionales locales que han mejorado la calidad del servicio y del producto.




