La actividad, realizada en Casa Dionís, permitió a los asistentes descubrir variedades como Llei de Cadaqués y Oli d'Ullastre. Esta última destaca por su elaboración manual a partir de olivos salvajes situados en el entorno del Cap de Creus.
“"Si el aceite es bueno, se nota. Es solo el zumo de la aceituna, sin ningún aditivo químico."
Durante la cata, se subrayó que España produce casi el 50% del aceite mundial. Los participantes aprendieron que el amargor es un signo de calidad vinculado a los polifenoles, compuestos que, según estudios del Hospital de Sant Pau, ayudan a reducir la oxidación celular.




