Esta decisión se enmarca en el cumplimiento del Decreto Ley 3/2023 de la Generalitat de Catalunya, que regula el régimen urbanístico de estos alojamientos. Figueres estableció un acuerdo municipal en octubre de 2025 para limitar el crecimiento de este sector.
Según los datos oficiales, la capital del Alt Empordà disponía de 20.960 viviendas a finales de 2024. Aplicando la normativa del POUM renovado en 2023, el consistorio ha fijado un techo máximo de 2.096 HUT para el año 2025, lo que representa el 10% del parque residencial.
Las nuevas licencias se reparten por el casco antiguo y barrios periféricos, incluyendo calles como Sant Vicenç, Sant Pere y Peralada en el centro, además de los barrios de Eixample y Cendrassos.




