Más allá de ser la ciudad natal del genio surrealista Salvador Dalí y de albergar su famoso Teatro-Museo, Figueres, la capital del Alt Empordà, ha dejado su huella en el mundo audiovisual. Su arquitectura singular, sus calles con historia y su entorno natural han cautivado a directores que han encontrado en la localidad el marco ideal para sus narraciones.
Una de las producciones más notables que ha utilizado Figueres como telón de fondo es la película El Perfume: Historia de un asesino, estrenada en el año 2006. Varias escenas de esta producción internacional se rodaron en el casco antiguo de la ciudad, especialmente en la plaza del Ajuntament y en sus callejuelas adyacentes.
Estas zonas, con su arquitectura medieval y una atmósfera de misterio, resultaron perfectas para recrear el ambiente del París del siglo XVIII, donde se desarrolla una parte crucial de la trama. El director del film, Tom Tykwer, no solo quedó fascinado por el reto de adaptar la obra de Patrick Süskind, sino que vio en Catalunya un escenario magnífico, incluyendo también localizaciones en Girona y Manresa.
Recientemente, la serie española de Netflix Mano de hierro también eligió la capital del Alt Empordà como lugar de rodaje. Concretamente, la cárcel de la ciudad, que se encuentra abandonada desde 2014, fue el escenario de una de las secuencias exteriores más importantes del capítulo 3 de este 'thriller' sobre el narcotráfico en el puerto de Barcelona.




