El gobierno municipal de Jordi Masquef negocia con la Fundación San Vicente de Paúl el uso de un edificio en la calle Pompeu Fabra. Esta ubicación, reclamada históricamente por los vecinos del barrio, busca reducir la conflictividad en la zona de las estaciones de tren y autobuses de la ciudad.
Aunque la sede principal seguirá en la avenida Salvador Dalí, el jefe del cuerpo, Lluís Lupiáñez, no descarta futuros traslados a espacios más estratégicos. El proyecto se enmarca en un plan para descentralizar la vigilancia y ofrecer una respuesta más rápida a los incidentes en el centro de Figueres.




