Figueres recuerda la infancia de un actor icónico del cine español

Un documental reciente pone en valor la trayectoria de Alfredo Landa, quien pasó parte de su infancia en la capital del Alt Empordà.

Imagen de una plaza de Figueres durante la posguerra, con edificios antiguos y gente paseando.
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Imagen de una plaza de Figueres durante la posguerra, con edificios antiguos y gente paseando.

La ciudad de Figueres fue un escenario fundamental en la infancia de Alfredo Landa, una figura destacada del cine español, tal como se destaca en un reciente documental sobre su vida y carrera.

El reciente estreno de un documental sobre la vida de Alfredo Landa ha vuelto a poner de relieve la trayectoria de este actor, que dio nombre a un género cinematográfico, el landismo. Más allá de la etiqueta, Landa fue un intérprete versátil, capaz de transitar con naturalidad entre la comedia popular y el drama. Cabe recordar que la película No desearás al vecino del quinto fue la más taquillera del cine español durante más de tres décadas, hasta la llegada de Torrente 2 en el año 2001.
Antes de consolidarse como una de las caras más reconocidas de la cinematografía española, Alfredo Landa vivió su infancia en Figueres. Llegó a la ciudad durante la posguerra, cuando su padre, miembro de la Guardia Civil, fue destinado a la localidad. Durante su estancia, residió en la plaza Triangular, estudió en los Fossos (La Salle), forjó amistades y aprendió catalán en la calle, integrándose plenamente en la vida figuerense.

Fue un gran actor, capaz de pasar de la comedia popular al drama con naturalidad.

La Figueres de los años cuarenta dejó una huella profunda en la memoria de Landa, quien la recordaba a través de lugares emblemáticos como la plaza Triangular, el Teatre Jardí, la Sala Edison e incluso la Unió Esportiva Figueres. Una de las anécdotas más significativas de su etapa en la ciudad se vincula a la escuela, donde experimentó por primera vez el aplauso del público durante una función escolar, un momento que marcó sus inicios en el mundo de la escena.
En el año 1989, Alfredo Landa regresó a Figueres para ejercer de pregonero de las Fires de la Santa Creu. Esta visita no solo representó el regreso de un actor famoso, sino el de alguien que había dejado una parte importante de su infancia en la ciudad. Estos hilos históricos, formados por nombres, recuerdos y anécdotas, por insignificantes que puedan parecer, son esenciales para construir la identidad de una ciudad y alimentar el orgullo local.