La DO Empordà prevé un incremento del 15% en la cosecha de uva

Las lluvias de invierno y las buenas reservas hídricas permiten recuperar la producción habitual, aunque las olas de calor han adelantado la vendimia.

Viñedos del Alt Empordà bajo un cielo azul y luz dorada.
IA

Viñedos del Alt Empordà bajo un cielo azul y luz dorada.

La DO Empordà prevé un incremento de entre el 10% y el 15% en la cosecha de uva respecto al año pasado, volviendo a una producción "habitual" de 60.000 hectolitros.

Las lluvias de invierno han permitido recuperar las reservas hídricas de las bodegas y mantener las cepas en buen estado, lo que ha propiciado este aumento esperado. El responsable técnico de la DO Empordà, Pau Albó, se muestra optimista respecto a la cantidad y la calidad de la uva, que califica de "excelente e innegociable".
A pesar de la buena noticia, las olas de calor de los últimos meses han obligado a adelantar la recolección en algunas bodegas, incluso un mes antes de lo habitual. Albó confía en que las próximas lluvias aseguren una buena vendimia para las variedades de uva más tardías, ya que hace tres meses que no llueve y la planta empieza a sufrir.
El grueso de la producción, principalmente garnachas y cariñenas, se vendimiará durante las próximas semanas, con previsión de que la campaña finalice a finales de octubre o principios de noviembre. El adelanto de la campaña es cada vez más habitual, no solo por las olas de calor sino también por el cambio en los hábitos de consumo, que buscan vinos "más frescos".
La bodega Terra Remota, situada en Sant Climent Sescebes, comenzó la vendimia el 10 de agosto, un mes antes que hace 21 años cuando los responsables se instalaron en la finca del Alt Empordà. El propietario, Marc Bournazeau, destaca que el consumidor actual busca vinos "más frescos y que pasen mejor", lo que altera el proceso de cosecha y la búsqueda de variedades y grados diferentes.
Esta bodega, que produce unas 150.000 botellas anuales, tiene prácticamente toda la producción vendida. Bournazeau remarca la calidad "excelente" del vino del Empordà, influenciada por la tierra granítica de la zona que permite un PH más bajo.
Las fuertes olas de calor no han afectado la calidad de la uva, sino la cosecha. Albó explica que las altas temperaturas hacen que la planta "se pare" y esto reduce la acidez, pero mantiene el grado alcohólico. Desde la DO también se quejan de la fauna cinegética, como jabalíes y corzos, que estropean la uva en las parcelas más aisladas o cercanas a zonas boscosas.