Después de una década sin vivir un ascenso, el club fronterizo ha logrado subir de categoría con una filosofía renovada. El último ascenso significativo de La Jonquera fue en junio de 2016, cuando consiguió llegar a Tercera División. Ahora, el contexto es diferente, ya que la entidad decidió reiniciarse desde Cuarta Catalana en el verano de 2024, apostando por una plantilla mayoritariamente formada por jugadores de la localidad.
“"Tomamos la decisión correcta."
Esta decisión implicó renunciar a la plaza en Segunda Catalana, a pesar de haberse salvado sin dificultades. La marcha de muchos jugadores llevó a la reestructuración, convirtiendo el filial en el primer equipo. Esta apuesta por la base local ha invertido la tendencia anterior, donde la mayoría de los jugadores eran de fuera. Además, el "reinicio" ha aliviado la presión económica sobre la entidad, permitiendo ahorrar en el primer equipo e invertir en el fútbol base, que cuenta con unos 220 jugadores.
La cohesión del grupo, formado principalmente por jugadores de La Jonquera y sus alrededores, ha sido un factor clave. Esta conexión con el municipio ha contribuido a llenar el Municipal de Les Forques cada domingo, con una asistencia que a menudo superaba las trescientas personas. El equipo ha mostrado una gran predisposición a adaptarse a la idea de juego del entrenador, destacando su solidez en casa, donde solo han cedido un empate en toda la temporada.
Uno de los jugadores destacados ha sido Pep Vergara, quien regresó al club de su pueblo en el verano de 2024, después de jugar en el Figueres. Su decisión, motivada por la paternidad y el deseo de vivir el fútbol de una manera más relajada, ha sido fundamental para el equipo. Vergara, de treinta años, ha sido titular en 23 de los 24 partidos y ha marcado 16 goles, adaptándose a un estilo de juego más directo y competitivo.
“"Llegaremos hasta donde podamos y si no subimos más, no pasa nada. Sobre todo, queremos procurar que los chicos de La Jonquera puedan jugar en casa."
El proyecto de La Jonquera continuará con la misma filosofía, manteniendo la base local y con el mismo entrenador. El objetivo principal es que los jóvenes de la localidad tengan la oportunidad de jugar en casa, sin poner presión para un nuevo ascenso inmediato a Segunda Catalana.




